¿a qué riesgos se debe prestar atención?
Febrero 7, 2026
Mueva el contenido compartido en Google Meet a una ventana separada con la opción “Abrir en una ventana nueva”
Febrero 11, 2026Son muchas las razones por las cuales un cibercrimen busca obtener información privada y sensible. Y por eso, nadie está exento hoy del hackeo de alguna de sus cuentas: desde WhastApp, Instagram, Facebook y LinkedIn, hasta plataformas bancarias o de servicios como YouTube y Spotify.
En caso de que suceda, ante un hackeo es primordial no perder la calma. Y segundo, saber cómo actuar de manera inmediata, ya que el tiempo en estos casos vale oro. Tomar las decisiones correctas, es clave para proteger tus datos y mitigar las posibles consecuencias de esta situación indeseada.
A continuación, te contamos exactamente qué hacer (y qué no) en el caso de sufrir el hackeo de tus cuentas, y cuáles son las posibles consecuencias en caso de no actuar de manera rápida y correcta.
¿Por qué es importante actuar rápido ante un hackeo?
Un hackeo de una cuenta funciona como un proceso: tiene etapas. Entonces, accionar rápido es clave, ya que el ataque podría quedar en la nada, o tener un impacto mínimo. Es decir, marca la diferencia entre que todo quede en una anécdota, o la pérdida de datos sensibles y dinero.
Los pasos que detallaremos aplican tanto a si una cuenta fue comprometida como también a cuando el acceso pudo haberse originado desde un dispositivo infectado.
En la mayoría de los casos, este acceso inicial se produce por credenciales robadas, correos de phishing o infección con malware, muchas veces sin que la víctima lo note.
Minuto 0–2 | Frenar el daño
El primer paso es desconectar el dispositivo de Internet (tanto el Wi-Fi como los datos). Si la cuenta vulnerada es online (sea mail, red social o banco), se debe cerrar sesión en todos los dispositivos siempre que la plataforma lo permita.
¿Un tip? En este paso aún no es aconsejable borrar nada todavía, ya que puede servir como evidencia para entender la naturaleza del ataque.
Minuto 3–6 | Asegurar el acceso
Segundo paso: cambiar la contraseña de la cuenta comprometida desde un dispositivo seguro. Aquí es fundamental que se trate de una clave única y robusta. Otra muy buena práctica es activar el doble factor de autenticacióN (2FA) siempre que sea posible.
Y si la plataforma hackeada lo permite, cierra todas las sesiones activas y revoca los accesos de aplicaciones conectadas.
Minuto 7–10 | Revisar otras cuentas no afectadas
En el caso de que reutilices la misma contraseña en diversas cuentas, debes actualizar esas claves en todos los servicios y plataformas, para evitar que se sean hackeadas también.
También verifica si no hubo cambios en los datos de contacto, mensajes enviados que no reconozcas, y compras o movimientos extraños. Y siempre que sea posible, revisa el historial de inicios de sesión y la actividad reciente para detectar accesos no reconocidos.
Un punto aparte merece el correo electrónico, ya que suele ser la puerta de recuperación del resto de las cuentas. Entonces, si un ciberatacante controla tu mail, podrá volver a entrar al resto de tus servicios. Por lo que asegurar el correo es clave para evitar que el hackeo se repita.
Minuto 11–13 | Escanear y limpiar
Es momento de llevar adelante un análisis de seguridad completo en el dispositivo vulnerado. Y de eliminar todo tipo de software, extensiones o aplicaciones que no hayas instalado.
A su vez, se debe actualizar tanto el sistema operativo como las apps que utilizas.
Minuto 14–15 | Avisar y prevenir
No porque sea el último paso, es menos importante. Parte de actuar rápido y de manera correcta ante un hackeo es avisar a tus contactos. Básicamente porque el ciberatacante pudo escribir en tu nombre para solicitar dinero o cometer cualquier tipo de estafa.
También se debe reportar el incidente a la plataforma cuestión (mail, red social, banco), sobre todo si hay datos sensibles o dinero involucrados. Si hackearon tus servicios financieros, contacta de inmediato a tu entidad para bloquear operaciones y monitorear todos los movimientos.
¿Cómo reducir el riesgo de sufrir un hackeo?
Hay diversas buenas prácticas que como usuarios podemos adoptar para reducir sensiblemente el riesgo de sufrir un hackeo de las cuentas. A saber:
- Activar el doble factor de autenticación
Es una acción clave, ya que el 2FA, además de requerir un nombre de usuario y contraseña, solicita el ingreso de un segundo factor, que podría ser un código de seguridad o un dato biométrico. En muchos casos, bloquea por completo el acceso del cibercriminal, incluso si la contraseña fue comprometida.
- Utilizar contraseñas fuertes
Las contraseñas más utilizadas por los usuarios siguen siendo “123456”, nombres y fecha de nacimiento. ¿El problema? Son claves muy fáciles de descifrar para los cibercriminales. Entonces, la solución es crear contraseñas fuertes, únicas y que no sean reutilizadas. El mejor aliado para eso es un generador de contraseñas, que crea credenciales fuertes y únicas.
- Actualizar software y aplicaciones
Cuando llega una notificación de pedido de actualización, lo ideal es hacerlo de inmediato, ya que es necesario para corregir posibles fallos o vulnerabilidades del sistema.
- Prestar atención a los correos de phishing
El phishing es una de las prácticas más utilizadas por los cibercriminales para obtener los datos de acceso a tus redes sociales y el resto de las cuentas. Por ello, prestar atención a ciertas señales puede ser clave para evitar ser víctima de este ataque.
Una alarma, por ejemplo, puede ser que el correo electrónico no está dirigido a tu nombre, o que presenta errores gramaticales y ortográficos.
- Instala una solución de seguridad
En cualquiera de tus dispositivos, contar con una solución de seguridad robusta es casi imperativo: representa una barrera de defensa contra las ciberamenazas, incluyendo el mencionado phishing.
Pensamientos finales
Cuando estamos frente a un hackeo, los primeros enemigos suelen ser el pánico y la ansiedad. Por eso, contar con un plan de acción claro permite tomar mejores decisiones. Actuar rápido frente al hackeo de una de tus cuentas no elimina el riesgo, pero sí puede marcar la diferencia entre un incidente aislado y un problema con consecuencias más graves.
Esto deja en evidencia, a su vez, que la seguridad no se trata solamente de reaccionar cuando algo falla, sino también de incorporar buenos hábitos que reduzcan la superficie de ataque, como contraseñas únicas, autenticación en dos pasos y dispositivos protegidos. Acciones como estas pueden significar un ahorro importante de tiempo, dinero y preocupaciones.
¡Para todos nuestros lectores!
Aprovechen esta oportunidad de obtener un trial gratuito de 30 días para Google Workspace, la mejor solución para tu empresa. Disfruta de todas sus funcionalidades, como correo electrónico personalizado, almacenamiento en la nube y herramientas de colaboración.

